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Una vida plástica, desde la placenta materna

Concepción artística de un problema que crece: los plásticos en los océanos (ONG Plasticforchange)

Desde el estallido del marketing en el siglo XX con un especial enfoque al consumo, el ser humano comenzó su viaje como protagonista del ‘inicio de su final’ socavando sobre su futuro de una manera errática y egoísta. La Real Academia Española (RAE) define al consumismo como la “tendencia inmoderada a adquirir, gastar o consumir bienes, no siempre necesarios”, en lo personal además de inmoderada, este autor agregaría ‘hipócrita’.

¿Cuántos smartphones hay que comprar para considerarse inmoderado? ¿Cuántas gaseosas hay que comprar para considerarse inmoderado? o ¿Cuántos cigarros se puede considerar inmoderado? Probablemente esta palabra implique un significado objetivo o incluso mezquino para la realidad. En las últimas décadas, mediante el consumismo desmesurado, el hombre se abocó silenciosamente a dinamitar su propio destino utilizando uno de sus principales inventos: el plástico.

Una de las islas de plástico formada en el Pacífico (Nat Geo)
Una de las islas de plástico formada en el Pacífico 📷Nat Geo

La polución plástica nos recuerda que cada año se utilizan 5 trillones de bolsas plásticas en el mundo, cerca de 13 millones de toneladas de plástico ingresan a los océanos anualmente, cuando solo el 9% del mismo es reciclado1. La pregunta ahora probablemente sea, ¿donde termina tanta cantidad de plástico? Bueno, no jugaremos con números, en vez de eso nos enfocaremos sobre los hechos en sí mismos. Las partículas de microplástico están definidas en un tamaño menor a 5mm2 y muchas veces se trata de un tamaño a propósito con fines comerciales. El problema es cuando no se logra controlar el destino final y terminamos encontrándolas dentro de la comida, particularmente en aquella proveniente del mar3, en la sal marina4, en el agua potable5,en el intestino humano6, en prácticamente todos lados si tenemos en cuenta aquellos objetos plásticos que fueron creados a propósito para uso específico.

Finalmente, el lugar más increíble, triste y preocupante, es encontrarlo en el mismo sitio donde se desarrolla un embrión humano. La placenta, es el órgano más importante para un bebé, puesto que le suministra alimento, oxígeno, le facilita la excreción y lo mantiene vivo hasta el instante de su nacimiento. Los embriones y los fetos continuamente se adaptan al medio materno, e indirectamente al externo, mediante una serie de reacciones complejas. Una parte importante de esta serie de respuestas consiste en la capacidad de diferenciar lo propio y lo no propio, un mecanismo que podría verse perturbado por la presencia de microplástico7. El increíble hallazgo de investigadores Italianos8 debería encender una alarma en la sociedad, el egoísmo humano que alimenta la contaminación plástica cada día, es una muestra clara de que la concientización quizás sea un poco obsoleta para estos tiempos.

 Bowerbird australiano salvaje con un anillo de botella encajado en boca.
Bowerbird australiano salvaje con un anillo de botella encajado en boca.

Las políticas gubernamentales normalmente no son rigurosas, no es suficiente con expedir una ordenanza municipal que prohíba las bolsas plásticas en los comercios. Tampoco es evidente un efecto positivo al colocar un gran cartel de “Prohibido arrojar basura” en las playas. Algunos argumentos apelarán a que sigue tratándose de una cuestión “cultural” pero, sin embargo, siguen proviniendo de los mismos artífices de este problema, pues incluso, en las mejores playas de los países desarrollados también hay ‘suciedad humana’.

La gran mayoría de los plásticos están pensados para que duren muchísimos años, por eso a pesar de estar hecho de materias primas, la naturaleza no puede asimilarlo con facilidad y solo es posible el reciclaje. Y si la naturaleza misma no puede lograrlo, nada nos permite asegurarnos que el desarrollo de la vida humana pueda ser viable en un ambiente contaminado con micropartículas de plástico, que podrían interrumpir en el torrente sanguíneo y causar tempranamente un desastre letal en el sistema inmunológico.

Tortuga de mar atrapada en plastico
📷 as.com

Es tiempo de terminar con los números y comenzar a actuar, por más cruel que parezca la realidad, debe mostrarse ante la sociedad. Dejar en evidencia lo que estamos haciendo, lo que dejamos para nuestros hijos. No hace falta mostrar lo que vendrá mañana, porque hoy ya está ocurriendo. El consumismo definitivamente no contribuye a mejorar la calidad de vida ni mucho menos a desarrollarse, porque si antes se consumía para cubrir necesidades básicas hoy en día tiene como objetivo satisfacer los deseos de los consumidores, que consideran necesarios los bienes artificiales que demandan, y evidenciando aún más la brecha social que existe en la sociedad hoy en día.

Sí, la tendencia además de ser inmoderada también es hipócrita, por que vendemos valores en la televisión y a nuestros hijos, pero cuando salimos a la calle, nuestra palabra va directo al suelo junto con el envoltorio plástico que se utilizó para conservar una fruta…

Como dijo una vez el Dr. Feynman: ‘(…)para que la tecnología sea exitosa la realidad debe tener prioridad sobre las relaciones públicas, pues nadie engaña a la naturaleza’.


 

Mosquitos con Wolbachia: y la promesa de redimirse

aedes aegypti simbionte

 

Considerada como una de las soluciones más importantes logradas mediante la intervención del hombre, ha generado un avance en amplio sentido y supo valerse con sus resultados. El control biológico ha sido, desde sus inicios, una de las herramientas más exitosas en las disciplinas aplicadas a la flora y fauna, posibilitando un control estricto sobre plagas y enfermedades.

El concepto es simple, utilizando una especie como “aliada”, podemos reducir el impacto negativo ocasionado por una plaga específica. Pero no podemos emplear cualquier especie, es imperativo el uso de un enemigo natural. Los beneficios son tan diversos como el abanico de técnicas posibles en este tipo de práctica, y aunque a veces conlleva años y años de arduo trabajo hasta conseguirlo de forma segura, eficaz y controlada, el resultado obtenido permite sentenciar que todo el esfuerzo valió la pena.

En la actualidad, uno de los sectores más apuntados a utilizar este tipo de prácticas es el agronómico, sin embargo, existen proyectos ambiciosos para combatir enfermedades en el hombre, particularmente en este caso: el Dengue.

El dengue es una enfermedad producida por un virus de la familia de los flavivirus. El hombre es el hospedador y un mosquito del género Aedes es el vector que con su picadura produce la transmisión.¹ Se estima que cerca de 2.5 billones de personas viven en zonas con riesgo de transmisión epidémica.² En este contexto, desde hace décadas se estudia la posibilidad de aplicar control biológico utilizando una bacteria llamada Wolbachia pipientis.

mosquitos wolbachia simbionte
Fig.1 Credit: World Mosquito Program

Según autores, este microorganismo intracelular infecta al 60% de las especies de insectos, aunque no de forma natural en Aedes aegypti, vector que transmite el dengue, el Zika y muchos otros virus.³ 4 Sin embargo, desde los años ‘90, un grupo de investigadores trabaja creando poblaciones de este mosquito controladas en laboratorio e infectadas con dicha bacteria, creando individuos transinfectados de forma estable que han demostrado una replicación y transmisión bastante reducidas del virus del Dengue.²(Fig.1)

Las cualidades de este fantástico endosimbionte le confieren un perfil adecuado para el biocontrol, particularmente su facilidad para transmitirse a través de la población, sumado a la incompatibilidad citoplasmática que induce en su anfitrión, reduce la capacidad de los mosquitos de infectarse con el virus Dengue, Zika, chikungunya y fiebre amarilla, impidiendo que los mismos tengan oportunidad de reproducirse dentro del vector, imposibilitando de esta manera su transmisión de un humano a otro.4

Estudios recientes demostraron una reducción de hasta el 77% en las tasas de contagio en un período de 4 años³, y aunque los resultados son realmente prometedores, todavía queda mucho trabajo que continuar, como así también, mucho terreno y política que cubrir. Después de todo, el control biológico no es tan sencillo sin antes garantizar su efectividad y descartar de forma empírica potenciales riesgos perjudiciales hacia el humano, el ambiente, o incluso otras especies mismas de animales.

wolbachia simbionte bacteria
Fig.2 Imágen ilustrativa. Wolbachia sp. | Credit: Wikipedia

Ante la necesidad urgente de una vacuna o un antiviral, el aumento de los factores claves que influyen directamente en la rápida propagación del virus como así también de Aedes aegypti, el costo personal del cuidado y prevención en determinados sectores sociales, el impacto ambiental que pueden generar los productos químicos para el control de plaga,y las elevadas tasas de mortalidad que año tras año llaman la atención alrededor del mundo, generaron que el estudio de nuevas soluciones sea objetivo de esfuerzos inmediatos.

Las posibilidades que brinda el proyecto de World Mosquito Program (WPM), indudablemente aumentaría de manera significativa la calidad de vida para aquellos sectores más vulnerables que día a día deben lidiar contra la amenaza de estas enfermedades. De esta manera, la Ciencia cumpliría una vez más con su objetivo principal para con la comunidad.


 

Acerca de la selección natural, y sus riesgos

El orígen de las especies, por Charles Darwin

A inicios del siglo XXI, evidenciar los avances de la tecnología y la globalización no significaba una difícil tarea incluso para los ojos más distraídos. Durante muchos años, la ciencia moderna se abrió camino por entre los lugares más estrechos y difíciles de alcanzar, nos permitió la fortuna de acceder a respuestas de muchas de las interrogantes cotidianas que nos planteamos en la vida diaria, permitiendo de esta manera comprometerse de manera más activa con uno de sus principios fundamentales básicos, sin embargo esto no siempre fue así.

Si algo quedó claro en el camino de la historia, es que la ciencia muchas veces se permitió el trabajo de contrastar con las creencias de las personas, e inclusive diferir en muchos aspectos poniendo en juego incluso la fé misma en algunos. Una herejía más para los eclesiásticos durante los tiempos renacentistas, y fueron años verdaderamente complicados para algunas mentes que soñaban descubrir y promulgar lo que había más allá de los libros que ofrecía la religión. Una comezón insaciable por descifrar aquellas inquietudes que empezaron a observar y necesitaban responder.  No obstante, hubo algunos elegidos por el destino para lograr atravesar los muros de las dificultades y poner a prueba nuestro juicio llevando a cabo una de las tareas más difíciles al punto de dilucidar probablemente una de las incógnitas más importantes de la historia humana: ¿Quiénes somos y de dónde provenimos?

Darwin y su pasión por la observación

En el año 1831, un joven naturalista británico apasionado a la geología y con vagas ambiciones de dedicarse a la agricultura en realidad, emprendió un viaje que cambiaría su vida y seguramente sin imaginarlo instaló el paradigma de la ciencia moderna logrando así una de las ideas de mayor éxito en la historia. Titulada como “Of the origen of Species by means of Natural Selection, of the Preservation of Favoured Races in the struggle for Life” (Del orígen de las Especies, por medio de la Selección Natural o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida) o más bien conocida como “El origen de las especies”, fué el mayor trabajo de su vida en donde asentaba las bases de la evolución de los organismos vivos en la tierra. Una compilación de sus ideas, hipótesis, observaciones y dudas durante su campaña de cinco años en el navío HMS Beagle al mando del Capitán Fitzroy, que en realidad, se trataba de una expedición geológica para estudiar la topografía de América del Sur.

Reacio en un principio con la intención de publicar sus hallazgos, adrede del escándalo que se le avecinaría con la iglesia católica, fue incentivado particularmente por Wallace y el Dr. Hooker, ambos muy familiarizados con los primeros manuscritos publicados por Darwin años anteriores. De hecho, el primero durante sus investigaciones en el archipiélago Malayo alcanzaba varias conclusiones bastante similares a las de Darwin, que más tarde terminarían añadiéndose al trabajo de este. Las implicancias de esta revelación, amenazaban con manchar  irreversiblemente su reputación, incluso tiempo atrás algunos filósofos y humanistas fueron duramente criticados por compartir ideas evolucionistas que exponían a la mentalidad típica de la época.

El origen de las especies

Expresamente manifestaba que no podía dar referencias y textos a favor de sus afirmaciones, pero confiaba en que el lector depositaría una cuota de su predisposición a asumir con cierta exactitud su testimonio, que después de todo, enunciaba conclusiones generales a las que abordó observando y en muchos casos comparando y midiendo muestras. A medida que la evidencia se fortalecía o se debilitaba, numerosas correcciones y adiciones se registrarían en los años posteriores hasta alcanzar la 6ta edición en 1877, que marcaría de esta manera el preludio de una nueva era en la ciencia y en la evolución. El eterno conflicto con la iglesia pasaría a segundo plano con el correr de los tiempos, e incluso, con otras teorías que antagonizaban a la selección natural de Darwin y que aún al día de hoy, continúan haciéndolo.

En este momento y pese a carecer de mención alguna de los principales postulados de la teoría, indudablemente debatir acerca de la evolución y la selección natural nos llevaría mucho más que este efímero resumen. Es objetivo del autor del mismo señalar ciertos aspectos precisos y determinantes en este hecho, que deben ser considerados. Pero además también, abrir el debate y despertar el interés en el lector, acudir al ojo crítico que cada uno posee, pues la naturaleza se encargó a través del tiempo de mitigar dudas y afirmar los conceptos del origen de las especies de manera empírica.

La puerta al intercambio de ideas y el diálogo debería mantenerse siempre abierta, además, crear nuestra propia opinión es parte de nuestra evolución cultural propia.

 

Plasticidad humana. Punto límite?

Fig. 1 Cigüeña atrapada en una bolsa plástica Foto: John Cancalosi

De chicos a temprana edad, una de las principales enseñanzas que nos brindan en la escuela o colegio es la de cuidar y proteger nuestro mundo, nuestro planeta, nuestro hogar, de que el cambio climático y el calentamiento global están haciendo de las suyas con nuestra tierra y el ambiente como lo conocemos, poco a poco se irá deteriorando a un ritmo veloz. Aprendemos sobre lo que está ocurriendo a nivel global y que entre todos en conjunto, debemos luchar para evitar que esto siga ocurriendo, a defender lo que es nuestro y no permitir que los demás lo destruyan…sin embargo, lo que no nos enseñan en el aula es a sobrellevar nuestra naturaleza humana tan intrínsecamente egoísta.

El papel del chicle directo al suelo, el envoltorio de las galletas en la calle, la botella que intentamos encestar como pelota de básquet en el cesto y le erramos, la bolsa plástica que se rompió apenas y la desechamos porque “ya no sirve”, pero sin embargo ahí estamos en las redes sociales publicando y compartiendo de que no hay que contaminar el medio ambiente, actuando como fieles devotos de la ecología y la naturaleza.

La condición humana es tan egoísta individual y conjuntamente, que a pesar de ser una especie más en la naturaleza, nos creemos dueños de hacer y deshacer en el ambiente a nuestro antojo lo que se nos de la gana.

Fig. 2 Los empleados del zoológico de Saint Louis, EE.UU bautizaron a esta tortuga como «cacahuete» por su peculiar forma. Foto: laprensa.hn

El planeta nos está llamando, la biodiversidad se está perdiendo y los bosques están desapareciendo. Pronto llegaremos a un punto crucial de no retorno del que será difícil escabullirse, mientras seguimos pensando en vez de actuar. Sin embargo en estos tiempos del Antropoceno todavía hay quienes siguen en acción buscando revertir la situación e incentivando a actuar de manera inmediata. La contaminación ambiental es un hecho, y es una realidad que nos debería golpear como sociedad y a la vez individualmente a cada uno en nuestra forma de ser y de pensar.

Es indudable que en los últimos 15 años fue resonando cada vez más fuerte la polución plástica alrededor del mundo, hasta el punto de afianzarse fuertemente en el pensamiento de mucha gente que tomaron la lucha como propia. La motivación comienza a surgir en la mayoría de las comunidades del planeta y se puede percibir un pequeño y sutil aire de esperanza en aquellos convencidos de que sin importar que tan pequeñas sean las acciones lo que importa es efectuarlas conscientemente. La confianza y la convicción presente en ellos, son ahora el motor principal que los conduce al esfuerzo diario para reducir los niveles de plástico en el ecosistema, que crece desmedidamente ya sea a través del mar o por tierra, afectando de forma indiscriminada a la flora y fauna.

Fig. 3 Isla de plásticos detectada el año pasado frente a las costas de Honduras. Foto: Caroline Power

La búsqueda de soluciones y alternativas confiables se volvió uno de los objetivos primordiales hasta el punto de hacerse escuchar ante los trajes y corbatas más importantes del mundo. El fervor de la lucha comienza a ser contagiosa, y la concientización de las sociedades poco a poco va aconteciendo. Es realmente imperativo que el cambio se origine a partir de cada uno, puesto que si uno mismo no presenta el deseo de estar bien y querer mejorar las cosas, será bastante difícil que las políticas públicas de los gobiernos lo perciban y lo hagan por nosotros.

Muchas especies marinas y terrestres nos necesitan, como nosotros necesitamos de ellos. Formamos la biota del planeta y juntos tenemos que aprender a coexistir en el camino por el bien de todos. A pesar de que aún sobran más interrogantes por atender, hasta el momento el plástico encendió una alarma que suena enérgicamente y se hace notar. Es tarea nuestra impedir que este movimiento se apague, hay que levantarse del sofá o de la cama, preguntarse a si mismo y sin temor a exagerar, ¿Qué estoy haciendo para ayudar a salvar nuestro mundo?.


 

Amenaza silenciosa desde Wuhan. Que es el 2019n-CoV?

Iniciando con un simple resfrío común, hasta una infección de tipo mortal. Las diferentes enfermedades víricas comunes en el ser humano, son una prueba innegable de que a lo largo de la historia fueron coevolucionando con los seres vivos a medida que el entorno en donde se encontraba el huésped así lo exigía. Los cambios mutacionales que estos agentes microscópicos acelulares sufren, genera nuevas especies resistentes a determinadas condiciones ambientales, lo que se traduce en un problema serio para combatirlos, aún hoy en día, cuando el progresivo avance de la ciencia a veces sigue siendo insuficiente para algunas soluciones.

Todos los seres vivos son vulnerables a infecciones o afecciones víricas en cualquier ecosistema del planeta, e incluso los mismos virus pueden ser infectados por otro virus (virófagos). Con una amplia capacidad de transmisión de diferentes maneras, pueden propagarse en cuestión de horas actuando en el organismo infectado de manera activa o a veces pasiva, debido a que algunos virus pueden reproducirse sin causar daño en el huésped. Otros como el VIH, pueden mantenerse y reproducirse dentro del organismo evadiendo los sistemas de defensa del mismo, a medida que continúa produciendo infecciones permanentes o locales. (1)

Fig. 1 Foto: Dr. Fred Murphy & Sylvia Whitfield/CDC

Mientras se trabaja arduamente para encontrar la cura de muchas enfermedades virales, siguen apareciendo nuevos agentes víricos para causar más dolores de cabeza…en sentido literal. Tal es el caso de la aparición de un nuevo integrante de los Coronavirus, un grupo de 39 especies hasta el día de la fecha. (2). El 2019-nCoV o también conocido como el Coronavirus de Wuhan, una nueva especie surgida a finales de diciembre del año 2019 en la ciudad de Wuhan, China(Fig 2).

A la fecha de la presente nota, y lamentablemente en creciente aumento, se confirmaron 1975 casos y 56 muertos en China (3). A esto se suman otros países que también registraron casos: Macao(dos), Estados Unidos(dos confirmados y cincuenta bajo investigación), Francia (dos), Japón(dos), Singapur(tres), Corea del Sur(dos), Taiwán(uno), Tailandia(cuatro), Vietnam(dos), Nepal(uno)(4).

Aunque la situación está comenzando a ser crítica,la OMS todavía no declaró el estado de emergencia internacional a pesar de que los números van en incremento.(5)

Fig. 2 Wuhan, en el centro de China, es una poblada urbe donde viven 11 millones de personas Foto: getty

El coronavirus debe su nombre al aspecto que presenta, semejante a una corona, con puntas en los costados(Fig. 1). Se trata de un virus que también puede encontrarse en animales y de hecho una de las teorías sobre la fuente del mismo, es que proviene de allí. Debido a que el primer caso fue registrado en un mercado de animales en la ciudad de Wuhan(6)

Los síntomas van desde dificultad para respirar (disnea), fiebre, secreción y goteo nasal, fatiga, tos, dolor de cabeza, de garganta y también muscular, escalofríos y malestar general. Con un período de incubación de tan solo días este nuevo virus atrae toda la atención con su letalidad, y poco a poco se refuerza la teoría de que si bien al parecer tiene origen animal, la transmisión entre humanos es totalmente posible.(7)

A todo esto se suma el hecho de que en los últimos años se describieron dos brotes epidémicos importantes causados por coronavirus:

  • SRAS-CoV: El síndrome respiratorio agudo y grave (SRAS, también conocido como SARS y SRAG) descubierto en el año 2002 también en China y que afectó a más de 8.000 personas en 37 países y provocó la muerte de poco más de 700 personas.(8)

  • MERS-CoV: El coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) detectado en el año 2012 en Arabia Saudita. Con más de 2.400 casos confirmados en distintos países y aproximadamente 800 muertes.(8)

    Fig. 3 China declara la cuarentena en Wuhan por el brote de coronavirus. Foto: getty

Es evidente con el paso de los días, de que la situación preocupa a la población mundial. Si bien hasta el momento no se dispone de una vacuna efectiva, tampoco se consigue un tratamiento que al menos retrase el avance de los síntomas. Las espectativas por ahora se enfocan en controlar la situación, pues es normal que encontrar una solución definitiva para una epidemia de esta magnitud lleve su tiempo… a veces demasiado. Mientras tanto, los demás gobiernos solo apuntan a reforzar los controles durante el ingreso de las personas a los países, conservando la calma en la población a pesar de que encender la TV cada mañana y ver los matutinos sobre esta epidemia, sea una inyección directa de temor e incertidumbre.