Mosquitos con Wolbachia: y la promesa de redimirse

Mosquitos con Wolbachia: y la promesa de redimirse

8 octubre 2020 0 Por Jorge Achar

 

Considerada como una de las soluciones más importantes logradas mediante la intervención del hombre, ha generado un avance en amplio sentido y supo valerse con sus resultados. El control biológico ha sido, desde sus inicios, una de las herramientas más exitosas en las disciplinas aplicadas a la flora y fauna, posibilitando un control estricto sobre plagas y enfermedades.

El concepto es simple, utilizando una especie como “aliada”, podemos reducir el impacto negativo ocasionado por una plaga específica. Pero no podemos emplear cualquier especie, es imperativo el uso de un enemigo natural. Los beneficios son tan diversos como el abanico de técnicas posibles en este tipo de práctica, y aunque a veces conlleva años y años de arduo trabajo hasta conseguirlo de forma segura, eficaz y controlada, el resultado obtenido permite sentenciar que todo el esfuerzo valió la pena.

En la actualidad, uno de los sectores más apuntados a utilizar este tipo de prácticas es el agronómico, sin embargo, existen proyectos ambiciosos para combatir enfermedades en el hombre, particularmente en este caso: el Dengue.

El dengue es una enfermedad producida por un virus de la familia de los flavivirus. El hombre es el hospedador y un mosquito del género Aedes es el vector que con su picadura produce la transmisión.¹ Se estima que cerca de 2.5 billones de personas viven en zonas con riesgo de transmisión epidémica.² En este contexto, desde hace décadas se estudia la posibilidad de aplicar control biológico utilizando una bacteria llamada Wolbachia pipientis.

mosquitos wolbachia simbionte

Fig.1 Credit: World Mosquito Program

Según autores, este microorganismo intracelular infecta al 60% de las especies de insectos, aunque no de forma natural en Aedes aegypti, vector que transmite el dengue, el Zika y muchos otros virus.³ 4 Sin embargo, desde los años ‘90, un grupo de investigadores trabaja creando poblaciones de este mosquito controladas en laboratorio e infectadas con dicha bacteria, creando individuos transinfectados de forma estable que han demostrado una replicación y transmisión bastante reducidas del virus del Dengue.²(Fig.1)

Las cualidades de este fantástico endosimbionte le confieren un perfil adecuado para el biocontrol, particularmente su facilidad para transmitirse a través de la población, sumado a la incompatibilidad citoplasmática que induce en su anfitrión, reduce la capacidad de los mosquitos de infectarse con el virus Dengue, Zika, chikungunya y fiebre amarilla, impidiendo que los mismos tengan oportunidad de reproducirse dentro del vector, imposibilitando de esta manera su transmisión de un humano a otro.4

Estudios recientes demostraron una reducción de hasta el 77% en las tasas de contagio en un período de 4 años³, y aunque los resultados son realmente prometedores, todavía queda mucho trabajo que continuar, como así también, mucho terreno y política que cubrir. Después de todo, el control biológico no es tan sencillo sin antes garantizar su efectividad y descartar de forma empírica potenciales riesgos perjudiciales hacia el humano, el ambiente, o incluso otras especies mismas de animales.

wolbachia simbionte bacteria

Fig.2 Imágen ilustrativa. Wolbachia sp. | Credit: Wikipedia

Ante la necesidad urgente de una vacuna o un antiviral, el aumento de los factores claves que influyen directamente en la rápida propagación del virus como así también de Aedes aegypti, el costo personal del cuidado y prevención en determinados sectores sociales, el impacto ambiental que pueden generar los productos químicos para el control de plaga,y las elevadas tasas de mortalidad que año tras año llaman la atención alrededor del mundo, generaron que el estudio de nuevas soluciones sea objetivo de esfuerzos inmediatos.

Las posibilidades que brinda el proyecto de World Mosquito Program (WPM), indudablemente aumentaría de manera significativa la calidad de vida para aquellos sectores más vulnerables que día a día deben lidiar contra la amenaza de estas enfermedades. De esta manera, la Ciencia cumpliría una vez más con su objetivo principal para con la comunidad.