Acerca de la selección natural, y sus riesgos

Acerca de la selección natural, y sus riesgos

18 junio 2020 0 Por Jorge Achar

A inicios del siglo XXI, evidenciar los avances de la tecnología y la globalización no significaba una difícil tarea incluso para los ojos más distraídos. Durante muchos años, la ciencia moderna se abrió camino por entre los lugares más estrechos y difíciles de alcanzar, nos permitió la fortuna de acceder a respuestas de muchas de las interrogantes cotidianas que nos planteamos en la vida diaria, permitiendo de esta manera comprometerse de manera más activa con uno de sus principios fundamentales básicos, sin embargo esto no siempre fue así.

Si algo quedó claro en el camino de la historia, es que la ciencia muchas veces se permitió el trabajo de contrastar con las creencias de las personas, e inclusive diferir en muchos aspectos poniendo en juego incluso la fé misma en algunos. Una herejía más para los eclesiásticos durante los tiempos renacentistas, y fueron años verdaderamente complicados para algunas mentes que soñaban descubrir y promulgar lo que había más allá de los libros que ofrecía la religión. Una comezón insaciable por descifrar aquellas inquietudes que empezaron a observar y necesitaban responder.  No obstante, hubo algunos elegidos por el destino para lograr atravesar los muros de las dificultades y poner a prueba nuestro juicio llevando a cabo una de las tareas más difíciles al punto de dilucidar probablemente una de las incógnitas más importantes de la historia humana: ¿Quiénes somos y de dónde provenimos?

Darwin y su pasión por la observación

En el año 1831, un joven naturalista británico apasionado a la geología y con vagas ambiciones de dedicarse a la agricultura en realidad, emprendió un viaje que cambiaría su vida y seguramente sin imaginarlo instaló el paradigma de la ciencia moderna logrando así una de las ideas de mayor éxito en la historia. Titulada como “Of the origen of Species by means of Natural Selection, of the Preservation of Favoured Races in the struggle for Life” (Del orígen de las Especies, por medio de la Selección Natural o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida) o más bien conocida como “El origen de las especies”, fué el mayor trabajo de su vida en donde asentaba las bases de la evolución de los organismos vivos en la tierra. Una compilación de sus ideas, hipótesis, observaciones y dudas durante su campaña de cinco años en el navío HMS Beagle al mando del Capitán Fitzroy, que en realidad, se trataba de una expedición geológica para estudiar la topografía de América del Sur.

Reacio en un principio con la intención de publicar sus hallazgos, adrede del escándalo que se le avecinaría con la iglesia católica, fue incentivado particularmente por Wallace y el Dr. Hooker, ambos muy familiarizados con los primeros manuscritos publicados por Darwin años anteriores. De hecho, el primero durante sus investigaciones en el archipiélago Malayo alcanzaba varias conclusiones bastante similares a las de Darwin, que más tarde terminarían añadiéndose al trabajo de este. Las implicancias de esta revelación, amenazaban con manchar  irreversiblemente su reputación, incluso tiempo atrás algunos filósofos y humanistas fueron duramente criticados por compartir ideas evolucionistas que exponían a la mentalidad típica de la época.

El origen de las especies

Expresamente manifestaba que no podía dar referencias y textos a favor de sus afirmaciones, pero confiaba en que el lector depositaría una cuota de su predisposición a asumir con cierta exactitud su testimonio, que después de todo, enunciaba conclusiones generales a las que abordó observando y en muchos casos comparando y midiendo muestras. A medida que la evidencia se fortalecía o se debilitaba, numerosas correcciones y adiciones se registrarían en los años posteriores hasta alcanzar la 6ta edición en 1877, que marcaría de esta manera el preludio de una nueva era en la ciencia y en la evolución. El eterno conflicto con la iglesia pasaría a segundo plano con el correr de los tiempos, e incluso, con otras teorías que antagonizaban a la selección natural de Darwin y que aún al día de hoy, continúan haciéndolo.

En este momento y pese a carecer de mención alguna de los principales postulados de la teoría, indudablemente debatir acerca de la evolución y la selección natural nos llevaría mucho más que este efímero resumen. Es objetivo del autor del mismo señalar ciertos aspectos precisos y determinantes en este hecho, que deben ser considerados. Pero además también, abrir el debate y despertar el interés en el lector, acudir al ojo crítico que cada uno posee, pues la naturaleza se encargó a través del tiempo de mitigar dudas y afirmar los conceptos del origen de las especies de manera empírica.

La puerta al intercambio de ideas y el diálogo debería mantenerse siempre abierta, además, crear nuestra propia opinión es parte de nuestra evolución cultural propia.